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Hace tres años fue presentado el primer Bioshock, un título que gracias a su historia envolvente, su diseño art decó, su ambiente espeluznante y a la profundidad en su forma de combate se convirtió rápidamente en un juego de culto. Bioshock además era uno de los primeros títulos en los que el jugador tenía que tomar decisiones morales y poner a prueba su propia ética. Estas decisiones de verdad afectaban el desarrollo de la trama, del personaje y por supuesto del final del juego. Ahora ya está a la venta la segunda parte de la saga y hay que decir y que en muchos aspectos supera a la primera.
La historia de la franquicia de Bioshock gira alrededor de un lugar llamado Rapture, una ciudad en el fondo del mar construida por Andrew Ryan. La sociedad submarina tenía la intención de crear una utopía donde el hombre fuera libe en todos sentidos, libre de la religión, de las normas éticas y sociales, del gobierno, de la represión, etc. Uno de los aspectos fundamentales era que la ciencia podía desarrollarse sin restricciones, esto ayudó a concretar experimentos genéticos que permitían a los ciudadanos alterar sus cuerpos y habilidades a placer, mediante pociones conocidas como plásmidos. Los rapturianos se hicieron adictos a estos cambios y con el tiempo se transformaron en monstruos dementes conocidos como splicers. Bioshock 2 sucede diez años después del primer juego, esta vez el protagonista es uno de los “Big Daddies”, personajes que en otro tiempo fueron los habitantes más poderosos y temidos de Rapture, además de que tenían la tarea de cuidar a las “little sisters”. Estas pequeñas hermanas son niñas esclavizadas encargadas de recolectar material genético (Adam) fundamental para la alteración de los splicers. La antagonista del nuevo juego es una mujer llamada Sofia Lamb, quien introdujo de forma clandestina la religión a la ciudad y llevó a muchos splicers al borde de la adoración y la fe, convirtiéndose ella misma en una especie de Mesías. Fue Lamb quien hace años intentó matar al personaje principal del juego, pero no lo logró. Ahora el Big Daddy llamado Delta debe recorrer la ciudad en busca de la que fuera su little sister y combatir a los enajenados religiosos comandados por Lamb.
Un aspecto primordial de Bioshock es que debes decidir si liberas a las little sisters de su esclavitud o si las matas para obtener de ellas el Adam. Estas opciones de verdad generan un conflicto moral bastante intenso. En esta segunda parte tendrás la posibilidad no sólo de cosechar o de liberar a las little sisters, sino que también podrás adoptarlas y llevarlas por Rapture en busca de cadáveres de donde extraer el material genético. Mientras las niñas recolectan la sustancia, decenas de splicers intentarán atacarla y tú debes defenderla. Recolectar Adam es un proceso difícil y angustiante, pero también muy satisfactorio. De cualquier forma, hagas lo que hagas, llegará un punto en el que tendrás que decidir si matas a la niña o la dejas libre.
La carta fuerte de Bioshock es el modo de combate. Las armas que puedes usar incluyen, por supuesto, al poderoso y gigante taladro de los Big Daddies (aunque su uso está restringido a la cantidad de combustible que tengas), una escopeta de doble cañón, una ametralladora giratoria, un lanza remaches, un lanza arpones y hasta un lanza granadas. Una de las armas nuevas es una pistola que dispara minitorretas, las cuales puedes colocar estratégicamente para que te ayuden; de hecho, muchas de las armas disparan cargas que funcionan como trampas para emboscar a los enemigos que pasen cerca. Además de las armas puedes alterar tu cuerpo para lanzar ataques desde tu mano, estos poderes incluyen rayos eléctricos, bolas de fuego, disparos congeladores, rayos hipnóticos y hasta una legión de insectos que atacan e inmovilizan a tus enemigos. Por todo Rapture hay torretas, cámaras y robots de seguridad que harán daño a todo lo que se mueva, sin embargo, el jugador tiene la habilidad de piratear estas máquinas mediante un minijuego. Si logras piratearlas, las máquinas no sólo te dejarán en paz, sino que atacaran a tus enemigos. En cuanto a la parte defensiva y táctica, las alteraciones genéticas que te ofrecen los plásmidos también brindan varias ventajas, gracias a ellas podrás tener más fuerza o rapidez, podrás piratear con mayor facilidad, podrás adquirir productos y balas a menor precio, etc. La combinación de armas y plásmidos hace que el modo combate sea profundo, variado, violento y estratégico. En algún momento del juego, a falta de balas, tuve que matar a un enemigo arrojándole una y otra vez un cadáver encendido con fuego.
Además de los Big Dadies, deberás enfrentar a las Big Sisters, quien a diferencia de sus contrapartes masculinas, tienen la habilidad de saltar, correr y atacarte con la destreza y habilidades de un acróbata. Estas enemigas tienen mucha más fuerza y vitalidad, hay armas que no les harán ni cosquillas. También hay un par de splicers nuevos bastante poderosos.
Una de las grandes diferencias con el título anterior es la cantidad de enemigos que debes enfrentar, no hay un sólo rincón donde no te encuentres a alguien dispuesto a eliminarte. Imagina esta estructura, primero debes matar a un Big Daddy para quitarle a su little sister, luego debes hacer que la niña saque el Adam de dos cuerpos, lo cual atraerá a un montón de splicers, una vez que hayas liberado o cosechado a algunas niñas te atacará una Big Sister, entre tanto deberás enfrentar a un montón de ciudadanos y tendrás que eliminar a jefes y subjefes, en fin, la acción no termina nunca, no tendrás tiempo ni para recuperar el aliento.
Un elemento que me agradó es que Bioshock 2 te permite recorrer partes del camino fuera de Rapture, es decir en el océano. Lo anterior te da una nueva perspectiva de la ciudad submarina.

Para investigar a los enemigos, cuentas nuevamente con una cámara, pero esta vez no es de fotos sino de video, ello hace que el proceso de recopilar datos sea menos intrusivo y te da mayor libertad de movimiento.
El sonido es de lo mejor, la música compuesta exclusivamente para el juego es excelente, a cada momento ayuda a crear la tensión y la sensación de peligro inminente que caracterizan a la franquicia. La banda sonora es tan buena que vas a querer escucharla incluso fuera del juego. Los efectos de sonido son aterradores, uno nunca sabe si eso que se escucha cerca es el sonido de un objeto, una alarma, el ruido de tus propios pasos o el de un enemigo acechándote. Los splicers hablan consigo mismo y con los otros habitantes mediante diálogos delirantes, diciendo cosas que son a la vez absurdas, intrigantes y sobre todo aterradoras, cada vez que los oyes los pelos se te ponen de punta. Y esto aplica a las intervenciones de todos los personajes en general.

El diseño de escenarios, armas y enemigos sigue siendo igual de bueno que en la primera parte. Rapture es una ciudad hermosa incluso después de su decadencia.
Bioshock 2 incluye un multijugador que permite batallas de hasta diez jugadores. Hay diversos tipos de juego como defender a una little sister o proteger locaciones específicas.
Durante estas batallas podrás usar diversos plásmidos y armas e incluso podrás toparte de vez en cuando con un traje de Big Daddy. Los combates son bastante bizarros y divertidos, es un elemento extra que se agradece muchísimo.
Bioshock 2 es un gran ejemplo de cómo hacer una secuela correctamente. La nueva historia es increíble, el modo de combate ha sido mejorado y se han añadido varios cambios que vuelven la experiencia aún más intensa. Bioshock 2 es un título que no puedes perderte, cómpralo ahora mismo en Initium.
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