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El Nintendo Wii ha sido severamente criticado por convertirse, poco a poco, en una consola de juegos casuales o para fiesta, además de estar muy por debajo de sus competidores en cuanto a capacidad gráfica, visual y tecnológica. El año pasado se produjeron una serie de juegos terribles como Wii Music o Pong Toss: Frat Party Games que fomentaron aún más la decepción de los jugadores hacia Nintendo, y que hicieron que los expertos cuestionaran de forma muy determinante los estándares de calidad de la empresa.
Los jugadores llamados hardcore han promovido la idea de que el Wii es tan sólo una consola para niños o para jugadores casuales, idea que yo compartía hasta hace muy poco y que incluso Nintendo dejó que se estableciera en la colectividad debido a sus decisiones corporativas. Pero la crítica principal de muchos usuarios era que el Wii decidió ignorar a los jugadores hardcore (corazón y alma del mercado) y centrarse en los jugadores casuales o intermitentes (entre los que se incluye por supuesto a los niños, a los adultos mayores, las amas de casa, etc.). Al final del año pasado, un crítico muy reconocido llegó a afirmar que él no había vuelto a prender su Wii después de jugar No more heroes, título que salió en enero del 2008. Si he de ser honesto, yo llegué a sentirme estafado y totalmente decepcionado de la consola, y hasta llegué a asegurar que la compañía ya no saldría nunca de su bache creativo. Al parecer estaba equivocado.
Nintendo tomó en cuenta las fuertes críticas de analistas y usuarios, y este año se ha dado a la tarea de recobrar a los jugadores de coraza, ofreciendo productos que aprovechan de manera muy efectiva las pocas ventajas que la consola tiene con respecto al Xbox 360 y al Playstation 3 (por ejemplo los controles sensibles al movimiento). Desde principios del 2009, han aparecido varios títulos recomendables para la consola de Nintendo.
El primero de ellos fue Tenchu Shadow Assassins. Para la nueva entrega de la serie se convocó al equipo que diseñó y creó el juego original. Ello implica un regreso a las bases muy necesario. Regreso que además termina con una serie de malas secuelas que hicieron tambalear el prestigio que la franquicia se ganó en sus inicios. Tenchu para Wii es de verdad divertido, esa es su gran virtud. Reproduce de forma muy acertada las habilidades y las estrategias de un Ninja, es decir: esconderse en las sombras, los arbustos y las vigas del techo, usar sables, estrellas de metal y bombas de humo, atacar por sorpresa a los enemigos y esconder sus cuerpos para que no sean encontrados, etc. El segundo aspecto que me parece fundamental es que Tenchu no es un juego fácil, la decena de misiones representan más de once horas de juego, así como la necesidad de hacer varias veces cada parte hasta poder completarla sin error alguno. En Tenchu es necesaria la creación de estrategias al igual que una ejecución meticulosa de ellas. Las situaciones pueden ser resueltas de varias formas y vale la pena intentar todas ellas. Las armas y herramientas a tu disposición (sables, explosivos, dagas, cañas de pescar, venenos) funcionan a la perfección y se adaptan con mucha lógica y verosimilitud a cada reto. Con diferentes movimientos del Wiimote se ejecutan ataques para liquidar a tus enemigos, los cuales disparan una pequeña secuencia de película visualmente muy bien lograda, que resulta emocionante y genera una gran sensación de satisfacción. La forma de defenderte y atacar con la espada también está ligada a los movimientos del Wiimote. La estructura de la historia, que plantea dos perspectivas de una misma situación, me parece también muy interesante. Pero lo mejor de Tenchu para Wii es el soundtrack, las canciones originales de fondo son admirables y ayudan a crear un ambiente muy especial, además de que se integran de manera orgánica a lo que sucede en pantalla, ya que las melodías y la intensidad de la música cambian dependiendo de la situación en la que te encuentres.
Mucho tiempo, el Wii evitó el uso de la violencia como recurso en la mayoría de sus títulos. Incluso juegos que salían para múltiples consolas, editaban versiones censuradas para Nintendo. Ello sucedió con Call of Duty: World at War, cuya versión para Wii, además de verse terrible a comparación de las otras consolas, fue despojada de la mayoría de los elementos sangrientos o se le integraron versiones ligeras de las escenas más fuertes. Nintendo decidió dejar atrás esta idea, y como respuesta a las críticas que los tachaban de mojigatos y moralistas decidió hacer algo contundente: sacar una de las franquicias más violentas que se hayan creado hasta ahora en la industria. Esta franquicia se llama Madworld y es, desde mi punto de vista, fascinante. Sobre todo porque no es un juego que sea agresivo por el sólo hecho de serlo o que presente matanzas sin ningún tipo de orden y de fondo que justifique esa violencia, sino que plantea una buena historia (profunda y con giros inesperados), además de contar con unas mecánicas de control precisas y un diseño sin igual, pocas veces visto en el mundo de Nintendo. En Madworld el estilo está presente en todo momento. Y es que la única forma de dejar de lado la deficiente capacidad gráfica del Wii es haciendo que el diseño de ambientes, escenarios, armas, y personajes sea deslumbrante como en este caso. El juego completo es en blanco y negro, los únicos colores son el amarillo de algunos efectos y el rojo de la sangre, de los litros y litros de sangre que derramará el personaje principal. El estilo de Madworld es de beat’em up (golpéalos) y eso es lo que el personaje principal hará, atacar sin compasión a quien se le ponga enfrente. El género de los golpes corre siempre el riesgo de caer en lo monótono, lo repetitivo y lo hartante. La nueva franquicia evita lo anterior dando al jugador muchas, muchísimas opciones de como golpear, torturar y terminar con los enemigos. Cada escenario presenta sus propias e irrepetibles maneras de liquidar a los otros. El wiimote y el nunchuck se usan para hacer movimientos especiales, tanto los generales como los particulares de cada escenario. En Madworld puedes hacer decenas de ataques especiales, puedes, por ejemplo, lanzar a los contrincantes a una pared con picos metálicos, arrojarlos al interior de una turbina encendida de avión, comprimirlos en una trituradora, puedes clavarles en la cabeza señales viales o postes de luz, sacarles el corazón, arrojarlos al excusado, estrellarlos contra un gong japonés, cortarlos con tijeras gigantes, usar su cabeza como pelota de golf, etc. Cuando el movimiento sensible de los controles funciona de forma tan eficaz, uno se da cuenta de que muchos desarrolladores de Nintendo desperdician o utilizan a medias la original herramienta. Madworld es uno de esos títulos para Wii en los que acabas incluso físicamente cansado luego de unas buenas horas de juego. Mi elemento favorito de esta franquicia son los jefes de nivel, ya que se trata de personajes desmesurados y sorprendentes, tienen elementos muy originales en cuanto al diseño, el tamaño, las habilidades y las armas que usan para atacarte. Lo mejor es que también cambia la forma en que te enfrentas a cada uno de ellos, así como los movimientos finales que puedes infringirles.
Estos son tan sólo dos de los títulos buenos que han salido en el año y que yo he jugado, pero todavía quiero tener en mis manos otros dos juegos que ya están a la venta: Deadly Creaturesy The House of the Dead: Overkill. En verano saldrá al mercado el que se ha definido como el gran First Person Shooter de Nintendo, llamado The Conduit, el cual ha sido ya muy bien recibido en las convenciones internacionales. Parece ser entonces que este es el año de Nintendo. Si las cosas siguen así, las buenas decisiones de la empresa podrían colocar de nuevo al Wii como un producto que no puede faltar en casa.
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